diarrea aguda (II): tratamiento
En el tratamiento de la DA hay 2 pilares esenciales: mantener un estado de hidratación y nutrición correctos. En contadas ocasiones será necesario el uso de fármacos.
1) Hidratación: En la actualidad sólo un pequeño porcentaje de niños con grados importantes/moderados de deshidratación o ausencia de tolerancia oral, necesitan ser ingresados para recibir fluidoterapia intravenosa. Esto es así gracias a la introducción de las fórmulas o sueros de rehidratación oral, que tanto la OMS como la ESPGHAN han ido perfeccionando con el tiempo; son sueros que contienen agua y electrolitos( sodio, potasio, bicarbonato…) en la proporción adecuada para reponer lo perdido ; en este sentido, hay que desaconsejar los preparados caseros (limonada alcalina….) y las bebidas isotónicas empleadas por los deportistas, ya que incluso pueden agravar el caso al no llevar la cantidad correcta de electrolitos.
En la fase aguda de la DA se suele empezar a probar tolerancia con pequeñas y frecuentes cantidades del suero. Si no lo toleran, puede ser necesario probar con sonda nasogástrica o incluso recurrir a la perfusión intravenosa.
2) Nutrición: No debe demorarse en exceso la introducción de alimentos sólidos como se hacía antaño (hasta 24 horas); hoy se ha demostrado la conveniencia de la introducción precoz de los sólidos (no dejar más de 6-8 horas sólo con el suero) ya que ayuda a la recuperación de la mucosa intestinal inflamada/dañada.
Los niños que están alimentados al pecho no deben ver interrumpido el mismo y en los que toman fórmulas de lactantes, hay que evitar ,salvo en casos concretos, el paso de entrada a fórmulas especiales (sin lactosa, de soja…) ya que no suelen ser necesarios y por el contrario pueden resultar caras y engorrosas. En cuanto a la dieta sólida sólo hay que evitar los alimentos ricos en azúcares, sustituyéndolos por hidratos de carbono que se absorban mejor (arroz,cereales,patata). También se aconseja no dar alimentos ricos en grasas que son peor tolerados en estas circunstancias.
3) Fármacos: Como ya hemos avanzado, generalmente no están indicados, aunque aportar probióticos (flora intestinal) parece que puede reportar ciertos beneficios.
Los inhibidores de la motilidad intestinal o de la secreción pueden producir efectos indeseables y enmascarar el cuadro, por lo que tampoco deben usarse de forma rutinaria.
En cuanto a los antibióticos sólo están indicados para patógenos concretos y circunstancias especiales ( niños muy pequeños, inmunodeprimidos, cuadros graves…) , que debe valorar el pediatra de forma individual.
diarrea aguda (I)
Se define a la Diarrea aguda (DA) como un proceso en el que aumenta el número de deposiciones y que generalmente se acompaña de una disminución de la consistencia de las mismas. Suele tener una duración corta, en torno a 5-7 días. Hablamos de diarrea prolongada cuando dura más de 2 semanas y de diarrea crónica a partir de los 2 meses aproximadamente.
Aunque puede presentarse aislada, lo habitual es que se acompañe de otros síntomas como fiebre, vómitos, dolor abdominal (retortijones), cuadro catarral…
La inmensa mayoría son de origen infeccioso y dentro de ellas predominan las de origen vírico. En menor proporción son producidas por bacterias (Salmonela, Campilobacter, Shigella, E. Coli …) y mucho más raramente por parásitos.
En líneas generales, las víricas suelen inflamar porciones altas del intestino y producir lo que se conoce como diarreas secretoras con heces líquidas y vómitos, en estos casos y dependiendo de la cantidad de líquido/electrolitos perdidos puede existir cierto grado de deshidratación.
Cuando existe mayor afectación del estado general, fiebre, dolor abdominal, sensación de no poder aguantar (tenesmo) y heces con moco/sangre, nos hace pensar en un mecanismo destructor de la mucosa intestinal, más propio de los cuadros bacterianos, aunque algunos virus como el Rotavirus también la pueden producir.
Existen otras causas de diarrea aguda, como las secundarias a infecciones de vías respiratorias altas , infecciones de orina, a tratamientos antibióticos, a intolerancias alimentarias o consumo de alimentos mal preparados o en mal estado etc…
Habitualmente no es preciso realizar ninguna analítica; pero se practicará en caso de signos de deshidratación (para evaluar la misma y dirigir su corrección), cuando la sintomatología sea importante y nos obligue a descartar, mediante un cultivo de heces, un origen bacteriano/rotavirus o si la duración es prolongada, donde además del cultivo se debe valorar la posible existencia de una malabsorción secundaria.
Sin pretender ser exhaustivos los padres deben conocer algunos signos de deshidratación que obligarán a una asistencia rápida y enérgica: alteraciones del estado general (al principio suelen estar irritables y por el contrario “apagados” si empeora la deshidratación), disminución/ausencia de micción y de la producción de lágrimas, mucosas secas, ojos hundidos, signo del pliegue en la piel etc… Es importante , si es posible, conocer la pérdida de peso para cuantificar el grado de deshidratación.
El Pediatra en casa
8005 (citas) y 8007 (directo a la consulta, en el horario de la misma).
Sobre mi
Contacto
Las respuestas deben considerarse como generales y orientativas. Este servicio NO DEBE SUSTITUIR A LA VISITA MEDICA, ni se aconseja realizar diagnósticos, ni tratamientos de casos concretos a partir de dichas respuestas.
Enlaces de interes
Categorías
- ALIMENTACION (4)
- CIRUGIA INFANTIL (2)
- DEPORTES (1)
- DERMATOLOGIA (3)
- DIGESTIVO (6)
- EDUCACION (4)
- INFECCIONES (12)
- NEFROUROLOGIA (4)
- NEONATOLOGIA (4)
- NEUROLOGIA (3)
- ODONTOLOGIA (1)
- OTORRINO (7)
- PSICOLOGIA (2)
- PUERICULTURA GENERAL (1)
- RESPIRATORIO (4)
- TRAUMATOLOGIA (2)
- VACUNAS (9)
