Bienvenidos

Con esta web pretendo ofrecer a todos mis pacientes y a cualquiera que le pueda interesar, información de actualidad sobre aspectos de la Medicina Infantil, así como establecer una vía de contacto mediante la que pueda contestar a las preguntas que quieran formularme.
Como en toda nueva actividad, los comienzos serán difíciles y llevará algún tiempo conseguir un funcionamiento adecuado, por lo que espero su comprensión y que me hagan llegar las sugerencias que consideren oportunas. Yo estoy ilusionado con este proyecto y confío en que les parezca útil y colaboren en el mismo. Muchas gracias.

Dr. Miguel Muñoz Carratalá
Julio 2009

jueves 28 de enero de 2010

Hemorragias nasales

 

images Las hemorragias nasales( epistaxis) son frecuentes en la infancia y en general son consecuencia de la rotura de un vaso sanguíneo en el área de Kiesselbach ( zona anterior y baja del tabique nasal) que está muy vascularizada.

Suele ocurrir por causas mecánicas (traumatismos, al introducir el dedo en la nariz…) o irritativas (en el curso de un cuadro catarral con la consiguiente congestión de la mucosa nasal , en rinitis alérgicas, en ambientes con sequedad importante…), aunque en muchas ocasiones se presenta sin motivo aparente.

Hay que sospechar la existencia de un cuerpo extraño intranasal, cuando se acompaña de secreciones purulentas y fétidas en un único orificio nasal.

Mucho más raras, son las que obedecen a una enfermedad sistémica, como alteraciones de la coagulación, hipertensión arterial … o las que son secundarias a lesiones locales más importantes (pólipos, fibromas…).

¿Qué hacer ante una epistaxis?

No es raro que las epistaxis ocurran de noche, lo que alarma a los padres; además la sensación de pérdida de sangre suele ser mayor de la real. La mayoría de hemorragias nasales son leves y se solucionan en pocos minutos con maniobras sencillas , es importante por tanto mantener la calma en estas situaciones.

La cabeza debe permanecer ligeramente inclinada hacia adelante ( si se hace hacia atrás se deglutirá la sangre y posiblemente provocará el vómito) y la boca abierta. Se puede aplicar hielo en el dorso de la nariz y se comprimirá el ala de la nariz contra el tabique con un algodón seco o empapado con agua oxigenada; esta compresión debe durar al menos cinco minutos (de reloj), al cabo de los cuales se comprobará si continua sangrando, en cuyo caso, se comprimirá otros diez minutos, si transcurrido ese tiempo no ha cesado la hemorragia, se debe recurrir a atención hospitalaria. Si se dispone de sustancias vasoconstrictoras o hemostáticas (que favorecen la coagulación) puede ser útil hacer con ellas el taponamiento.

¿ Cuándo es necesario acudir al médico?

1.- De manera urgente , si:

- La hemorragia no cede en quince minutos.

- La pérdida de sangre es importante.

- El niño está muy pálido, débil o mareado.

- Si la sangre va hacia la parte posterior de la garganta a pesar de tener la cabeza inclinada hacia delante.

2.- No urgente ante:

- Epistaxis de repetición o abundantes.

- Aparición de hemorragias a otros niveles (hematomas…)

En estos casos, el Pediatra y/o el Otorrinolaringólogo realizarán las exploraciones y examenes complementarios oportunos para descartar una enfermedad general.

Cuando exista un punto sangrante “rebelde”, puede procederse a la cauterización del mismo con Nitrato de plata o mediante láser; algunos espacialistas son reticentes a estos métodos, ya que con frecuencia la hemorragia recidiva al desprenderse la costra, se reservaría por tanto para casos de especial relevancia.

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viernes 15 de enero de 2010

¿Qué se puede hacer para quitar la costra láctea?

En principio el tratamiento no debe ser agresivo, porque como se ha dicho anteriormente la evolución más frecuente es hacia la desaparición espontánea, en realidad constituye fundamentalmente un problema estético; distinta situación suponen los casos con inflamación, prurito o sobreinfección.

Existen tres tipos de productos dermatológicos útiles en el tratamiento de la “costra láctea”:

1.- Queratolíticos: ayudan a eliminar las escamas . El más clásico es el ácido salicílico que suele emplearse en forma de vaselina salicílica al 2-4%; tiene el inconveniente de producir en ocasiones irritación del cuero cabelludo.

Más reciente ha sido la aparición de nuevos productos como la keluamida,avocadate…que se toleran bien y son bastante eficaces.

2.- Champús: en estos pacientes se recomiendan derivados de brea, azufre o piritiona de zinc. Generalmente huelen mal y producen cierta irritación de la piel, por lo que en casos no severos suele utilizarse champús suaves para bebés a los que se les ha añadido una mínima concentración de ácido salicílico.

También se ha empleado, en base a la posible participación del Pityrosporum ovale, el Ketoconazol (antimicótico) con resultados dispares.

3.- Corticoides tópicos: su empleo se limita a los casos importantes o cuando las medidas anteriores no surtan efecto. Logicamente se emplearán sólo el tiempo necesario y preferentemente los de baja potencia y siempre bajo control del Pediatra/Dermatólogo, que asimismo asociará el tratamiento correspondiente cuando se constate complicación bacteriana o micótica.

Para una “costra láctea” no complicada, se recomienda aplicar alguno de los agentes queratolíticos mencionados masajeando, dejarlo actuar durante 2-3 horas , a continuación intentar eliminar las escamas con un peine suave, y finalizar con el lavado del cuero cabelludo.

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lunes 4 de enero de 2010

Costra láctea (I)

images Denominamos “costra láctea” a la aparición en el cuero cabelludo de unas costras amarillentas, grasientas y que suelen estar adheridas a zonas de piel más o menos enrojecida. Se calcula que la padecen en torno a un 10% de los recién nacidos.

La mayoría de los Pediatras y Dermatólogos la consideran como la primera manifestación de una “Dermatitis seborreica infantil”. Habitualmente aparece en las 2-3 primeras semanas de vida; en ocasiones el cuero cabelludo es la única localización, pero en muchos casos también afecta a la frente, cejas, cara, detrás de los pabellones auriculares,cuello, incluso pliegues y región genital( bien simultaneamente o en el curso de las siguientes semanas).

No suele producir molestias, aunque cuando el componente inflamatorio es importante, puede existir prurito (picor) que se manifiesta con intranquilidad o incluso con lesiones de rascado. No son raras las sobreinfecciones, por bacterias u hongos, que pueden hacer más llamativo y duradero el cuadro si no se tratan adecuadamente.

También pueden apreciarse adenopatías (ganglios inflamados) en las zonas correspondientes, sobre todo si hay inflamación o sobreinfección.

Lo más frecuente es la evolución hacia la resolución espontánea al cabo de varios meses, pero como hemos apuntado en ocasiones permanece como “Dermatitis seborreica infantil”.

¿Cuál es su origen?

No se conoce con exactitud la causa de la “costra láctea/dermatitis seborreica”, habiéndose implicado desde factores genéticos hasta climatológicos (bajas temperaturas, humedad). Se ha sugerido, que un factor causal importante sería el elevado nivel de hormonas maternas que reciben los recién nacidos a través de la placenta , que produciría un aumento o una alteración de la grasa segregada por las glándulas sebáceas. Como estas hormonas desaparecen en unos meses , se explicaría la tendencia natural a la resolución. Sin embargo no todos los recién nacidos desarrollan la “costra láctea” , es decir debe haber implicado algún factor más.

En ese sentido ,también se ha relacionado con la “Dermatitis seborreica” a un hongo común en la piel humana, el Pityrosporum ovale, que probablemente activaría algún mecanismo de la inflamación.

También se observa en algunos lactantes, la coexistencia de lesiones seborreicas con otras de aspecto atópico, incluso la evolución posterior hacia una “Dermatitis atópica”, por lo que muchos autores piensan que en realidad ambas serían la misma entidad con distintas formas de presentación en el tiempo. En estos casos, habría implicaciones pronósticas y de tratamiento pues la “Dermatitis atópica” generalmente es un cuadro más importante, duradero y de manejo con frecuencia complicado.

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