Las hemorragias nasales( epistaxis) son frecuentes en la infancia y en general son consecuencia de la rotura de un vaso sanguíneo en el área de Kiesselbach ( zona anterior y baja del tabique nasal) que está muy vascularizada.
Suele ocurrir por causas mecánicas (traumatismos, al introducir el dedo en la nariz…) o irritativas (en el curso de un cuadro catarral con la consiguiente congestión de la mucosa nasal , en rinitis alérgicas, en ambientes con sequedad importante…), aunque en muchas ocasiones se presenta sin motivo aparente.
Hay que sospechar la existencia de un cuerpo extraño intranasal, cuando se acompaña de secreciones purulentas y fétidas en un único orificio nasal.
Mucho más raras, son las que obedecen a una enfermedad sistémica, como alteraciones de la coagulación, hipertensión arterial … o las que son secundarias a lesiones locales más importantes (pólipos, fibromas…).
¿Qué hacer ante una epistaxis?
No es raro que las epistaxis ocurran de noche, lo que alarma a los padres; además la sensación de pérdida de sangre suele ser mayor de la real. La mayoría de hemorragias nasales son leves y se solucionan en pocos minutos con maniobras sencillas , es importante por tanto mantener la calma en estas situaciones.
La cabeza debe permanecer ligeramente inclinada hacia adelante ( si se hace hacia atrás se deglutirá la sangre y posiblemente provocará el vómito) y la boca abierta. Se puede aplicar hielo en el dorso de la nariz y se comprimirá el ala de la nariz contra el tabique con un algodón seco o empapado con agua oxigenada; esta compresión debe durar al menos cinco minutos (de reloj), al cabo de los cuales se comprobará si continua sangrando, en cuyo caso, se comprimirá otros diez minutos, si transcurrido ese tiempo no ha cesado la hemorragia, se debe recurrir a atención hospitalaria. Si se dispone de sustancias vasoconstrictoras o hemostáticas (que favorecen la coagulación) puede ser útil hacer con ellas el taponamiento.
¿ Cuándo es necesario acudir al médico?
1.- De manera urgente , si:
- La hemorragia no cede en quince minutos.
- La pérdida de sangre es importante.
- El niño está muy pálido, débil o mareado.
- Si la sangre va hacia la parte posterior de la garganta a pesar de tener la cabeza inclinada hacia delante.
2.- No urgente ante:
- Epistaxis de repetición o abundantes.
- Aparición de hemorragias a otros niveles (hematomas…)
En estos casos, el Pediatra y/o el Otorrinolaringólogo realizarán las exploraciones y examenes complementarios oportunos para descartar una enfermedad general.
Cuando exista un punto sangrante “rebelde”, puede procederse a la cauterización del mismo con Nitrato de plata o mediante láser; algunos espacialistas son reticentes a estos métodos, ya que con frecuencia la hemorragia recidiva al desprenderse la costra, se reservaría por tanto para casos de especial relevancia.



