Bienvenidos

Con esta web pretendo ofrecer a todos mis pacientes y a cualquiera que le pueda interesar, información de actualidad sobre aspectos de la Medicina Infantil, así como establecer una vía de contacto mediante la que pueda contestar a las preguntas que quieran formularme.
Como en toda nueva actividad, los comienzos serán difíciles y llevará algún tiempo conseguir un funcionamiento adecuado, por lo que espero su comprensión y que me hagan llegar las sugerencias que consideren oportunas. Yo estoy ilusionado con este proyecto y confío en que les parezca útil y colaboren en el mismo. Muchas gracias.

Dr. Miguel Muñoz Carratalá
Julio 2009

sábado 26 de septiembre de 2009

¿ Qué se debe hacer con los “dolores de crecimiento”?

 masaje En la mayoría de ocasiones será suficiente con un masaje (con un antiinflamatorio tópico, alcohol de romero...) y la administración de un analgésico suave como Paracetamol. Si es más intenso, se puede pasar aI Ibuprofeno.

Cuando el dolor es fuerte o frecuente, se debe descartar la existencia de anomalías ortopédicas preexistentes : por ejemplo el pie plano necesitará su tratamiento específico…

En ese sentido, diversos autores han encontrado en un alto porcentaje de estos niños, la existencia de un acortamiento de los músculos isquio-tibiales, por lo que podrían beneficiarse de ejercicios de estiramiento.

Pero lo realmente importante, es no pasar por alto la posibilidad de que dichos dolores sean debidos a una patología grave, como infecciones osteo-articulares, leucemias etc...

¿Qué datos deben hacer consultar con el Pediatra?

- Dolor siempre en la misma pierna y sobre todo si el niño señala con el dedo un punto doloroso concreto.

- En caso de acompañarse de cojera o limitación de la movilidad

- Si hay afectación articular (caderas,rodillas,tobillos)

- Cuando existan signos inflamatorios (calor,enrojecimiento,hinchazón)

- Presencia de fiebre y/o síntomas generales como palidez,pérdida de peso,hematomas...

- En ausencia de todo lo anterior,cuando el dolor es muy frecuente, intenso o se produce incluso al levantarse.

En estas situaciones, el Pediatra después de una rigurosa exploración clínica, determinará la conducta a seguir : realizar analítica y/o estudios de imagen, consultar con el Traumatólogo pediátrico...

En los casos en que se descarte patología de fondo explicará a los padres que se trata de una situación benigna y autolimitada , ya que en la adolescencia suele desaparecer.

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viernes 18 de septiembre de 2009

¿Existen los dolores de crecimiento?

Rx Entre los Pediatras y Ortopedas infantiles no existe unanimidad acerca de si “los estirones” pueden producir dolor. La opinión mayoritaria es que no, y que dichos dolores estarían más bien en relación con la actividad física, pudiendo ser facilitados por alteraciones ortopédicas previas (por ejemplo pie plano, anomalías posturales etc...) o por una mayor sensibilidad al dolor en algunos niños. Por este motivo, muchos prefieren llamarles “ dolores inespecíficos de extremidades en los niños”.

Sea como fuere, lo cierto es que gran número de niños en edad escolar (se dice que un 20% de entre los 4 y 12 años) se queja de dolor en las piernas y constituye por tanto un problema, que preocupa tanto a los padres como a los Pediatras, ante de la posibilidad de un cuadro más importante.

¿Cómo son los llamados “Dolores de crecimiento?

Habitualmente tienen las siguientes características:

- Ocurren por la tarde/noche en niños aparentemente sanos

- Presentación variable: No se dan todos los días ni con la misma intensidad ( pueden llegar a ser intensos y limitar la actividad habitual)

- Suelen afectar indistintamente a ambas piernas.

- La localización del dolor es poco precisa (el niño suele pasar la mano por la pierna cuando se le pregunta dónde le duele)

- No afectan a las articulaciones

- No hay signos inflamatorios (enrojecimiento,hinchazón) ni cojera.

- La exploración que realiza el Pediatra no arroja ningún dato relevante y aunque en general no suele ser necesario, cuando se practican exámenes complementarios son normales.

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lunes 14 de septiembre de 2009

Los piojos, un problema no resuelto.

images Conocemos como “piojos” la infestación del cuero cabelludo por unos parásitos denominados Pediculus capitis. Aunque las condiciones socio-sanitarias de nuestra sociedad han mejorado notablemente en las últimas décadas, es un problema que se sigue presentando con frecuencia; el mecanismo de contagio es por contacto directo con una persona infectada o bien a través de instrumentos como peines o ropa.

Si bien puede aparecer a cualquier edad, son los niños los más comunmente afectados,siendo las guarderías, colegios, piscinas,campamentos etc...los principales lugares de diseminación.

Estos parásitos segregan en su saliva una sustancia que produce picor en el cuero cabelludo, siendo éste en muchas ocasiones el primer síntoma; cuando es intenso llegan a producirse escoriaciones e incluso sobreinfecciones por el rascado. Otras veces no hay picor y se diagnostica  al visualizar el parásito o sus huevos (liendres); éstas se encuentran firmemente adheridas al pelo y no se desprenden facilmente con el cepillado, a diferencia de las pequeñas placas de caspa- con los que se pueden confundir- que sí lo hacen

Medidas de prevención: Aplicables a todo niño y de manera habitual.

- Lavado del cabello con champú normal 2-3 veces por semana

- Cepillar el pelo diariamente

- Limpiar los utensilios utilizados (peines)

- Vigilar la aparición de liendres sobre todo en la nuca y detrás de las orejas

- No utilizar de manera habitual ni preventiva lociones ni champús antiparasitarios porque no evitan el contagio y su uso indiscriminado aumenta las resistencias.

Cuando en el centro escolar se detecta un caso de “piojos”, debe advertirse a todos los padres para que extremen las medidas preventivas, pero sólo se instaurará tratamiento a aquellos niños en que se detecte parásitos o liendres. Sólo en casos de epidemias locales, podría plantearse el tratamiento preventivo con una loción antiparasitaria.

Medidas de tratamiento:

El producto de elección es la Permetrina, aconsejándose la loción ya que al permanecer más tiempo en contacto con el cabello es más efectiva que el champú. Existen otros preparados útiles como el Malaton o el Lindane que se reservan para casos especiales por su mayor toxicidad.

Un plan de actuación ante un niño infectado sería:

- Lavar el cuero cabelludo con su jabón habitual, aclararlo bien y secarlo.

- Aplicar la loción antiparasitaria, masajeando la cabeza para que se extienda bien.

- Dejar actuar unas horas (se puede colocar una gorro de plástico mientras).

- Posteriormente y con el cabello mojado peinar concienzudamente con una liendrera (peine de puas muy juntas y finas).

- Volver a lavar el cabello. Pudiéndose hacer el aclarado con una mezcla templada al 50% de agua y vinagre que favorecerá que las liendres se desprendan.

- Repetir cada 2 días todo el proceso hasta que desaparezcan los parásitos.

Es aconsejable repetir el tratamiento al cabo de 7-10 días que es el tiempo en que los huevos pueden desarrollar las larvas.

Por otro lado las ropas , peines, gorros ...del niño deben ser desinfectados mediante lavado con agua a unos 55º a ser posible con jabón y lejía. Lo que no se pueda lavar,  se puede limpiar en seco o bien guardar en una bolsa de plástico durante 2 semanas.

No es necesario llevar el pelo muy corto.

Los tratamientos suelen ser eficaces, por lo que cuando se produce una recaida, suele deberse a una nueva infestación, por ese motivo, puede ser recomendable aplicar el tratamiento a todos los miembros de la familia del niño afecto.

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lunes 7 de septiembre de 2009

¿Tiene mi hijo las defensas bajas? (II)

¿Cómo debe enfocarse el manejo del niño propenso a la infección?

El Pediatra debe tranquilizar a unos padres agobiados, explicando que se trata generalmente de un proceso natural y transitorio, de esta manera se evitará pruebas y tratamientos innecesarios en la mayoría de los casos.

Respecto al polémico tema de las guarderías, no cabe duda que la actitud de la Pediatría ha cambiado con el paso del tiempo, pasando de ser totalmente contrarios a la incorporación a las mismas de los niños menores de 2 años, a una mayor flexibilidad por la nueva situación laboral de un gran número de madres. En cualquier caso, se recomienda que la guardería reúna las oportunas condiciones higiénico-sanitarias y que el personal esté adecuadamente formado en el cuidado de los niños y sus enfermedades. Con respecto a los padres, habría que insistir en la necesidad, de acuerdo con los consejos del Pediatra, de no llevar a la guardería a los niños enfermos o sin estar totalmente recuperados (esto hoy cobra actualidad con la pandemia de gripe, pero siempre debería actuarse así)

Dado que la mayoría de los procesos infecciosos en los primeros años de vida son de origen vírico, el tratamiento se limitará al empleo de medidas sintomáticas evitando el abuso de antibióticos (salvo en las complicaciones o en los de causa bacteriana), que solo conducirá a crear resistencias, a un gasto inútil y a posibles efectos secundarios. Como es obvio, este proceder que es aconsejable en cualquier caso, aún lo es más en estos niños que enferman con frecuencia.

Por este mismo motivo, no tiene sentido aplicarles vacunas bacterianas anticatarrales (sería como vacunar del tétanos para evitar la polio) como se hacía hasta no hace muchos años, cuando era práctica común empezar a administrarlas en otoño para “prepararles para el invierno” (este año se ha vuelto a oir cosas similares). Hoy ya han desaparecido de la farmacopea por su falta de justificación.

El gran número y la complejidad de los agentes virales implicados, hace que de momento no se disponga de vacunas adecuadas, en este sentido la antigripal no mejora la resistencia frente a otros virus que no sean el de la gripe (es más ,cada gripe necesita “su” vacuna).

Parecería lógico, y también se hacía antaño, que a estos niños les podría venir bien la administración intramuscular de Inmunoglobulinas o Gammaglobulinas (las populares “defensas”), ya que mejorarían sus niveles un poco precarios. Sin embargo, es una práctica que además de traumática, puede interferir con la adecuada respuesta a las vacunas del calendario infantil y tiene el riesgo de sensibilización con la posible reacción alérgica grave consiguiente. Por estos motivos, sólo deben administrarse en determinadas enfermedades y habitualmente en medio hospitalario.

Durante algún tiempo, se ha propugnado por algunos grupos pediátricos, la antibioterapia preventiva ,con dosis bajas diarias durante los meses de invierno, para reducir el número de recaídas en niños con otitis de repetición, así como en otras patologías recurrentes; pero no se ha podido demostrar ni su efectividad ni la ausencia de más efectos indeseables que beneficiosos con esta práctica, que no obstante sigue teniendo validez en casos muy concretos.

A pesar de gozar de bastante predicamento, incluso en determinados ámbitos médicos, no se ha podido demostrar mediante estudios rigurosos la eficacia de ciertos productos que se nos ofrecen como estimuladores de las defensas. Por desgracia, muchas veces se les atribuye efectos milagrosos, que no son más que producto del azar o de la propia maduración del sistema inmunológico del niño con el paso del tiempo. Aunque pudieran ser utilizados como placebos al ser inofensivos (“mejor dar esto que otras cosas potencialmente dañinas”), crean falsas expectativas y suponen un gasto superfluo.

En conclusión, no existe ninguna panacea que evite estas infecciones de repetición que tanto inquietan e incomodan a los padres, tal vez nunca la haya al tratarse de un fenómeno madurativo normal. Pero, seguramente se pueden minimizar sus efectos y complicaciones con una nutrición correcta, una adecuada supervisión pediátrica y una concienciación por parte de los padres y cuidadores acerca del cuidado y transmisión de los procesos infecciosos infantiles.

Por último, no hay que olvidar que seguramente estas infecciones, en general benignas,constituyen el método que la Naturaleza ha ideado para que se estimule y madure el Sistema Inmunológico, es por tanto un tributo,que posiblemente hay que pagar para defenderse mejor en el futuro.

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