Bienvenidos

Con esta web pretendo ofrecer a todos mis pacientes y a cualquiera que le pueda interesar, información de actualidad sobre aspectos de la Medicina Infantil, así como establecer una vía de contacto mediante la que pueda contestar a las preguntas que quieran formularme.
Como en toda nueva actividad, los comienzos serán difíciles y llevará algún tiempo conseguir un funcionamiento adecuado, por lo que espero su comprensión y que me hagan llegar las sugerencias que consideren oportunas. Yo estoy ilusionado con este proyecto y confío en que les parezca útil y colaboren en el mismo. Muchas gracias.

Dr. Miguel Muñoz Carratalá
Julio 2009

viernes 23 de octubre de 2009

Tecnicas de la Amigdalectomía

Antes de realizar la intervención, el niño debe ser sometido a una exploración por el Pediatra para descartar contraindicaciones y también se realizará una analítica rutinaria, que informe de posibles alteraciones en especial de la coagulación.

Se debe intervenir siempre en medio hospitalario y con anestesia general. Con ello se eliminan complicaciones, el cirujano puede trabajar con mayor seguridad y la hemostasia es más eficaz.

La técnica ideal es aquella que reduzca el sangrado y las molestias al mínimo. En ese sentido, aunque será el cirujano quien elija la opción más adecuada, se puede hablar de varias posibilidades

1) Método clásico o disección roma. Tiene la ventaja de ser barato; por el contrario existe un mayor riesgo de sangrado.

2) Existen otras técnicas que disminuyen el sangrado postoperatorio, pues a la vez que diseccionan, queman y coagulan. Pueden citarse entre otras:

Disección con laser CO2 y la disección con radiofrecuencia: son procedimientos caros y además el laser produce más dolor porque “quema” mucho.

Disección con pinza bipolar y la disección con bisturí eléctrico con punta de colorado: son una opción razonable por su costo económico y un post-operatorio menos doloroso.

3) Amigdolotomía: consiste en la sección, mediante láser, de parte de la amígdala. Se practica en niños pequeños que presentan una gran hipertrofia de amídgdalas, vaporizando las partes que sobresalgan de los pilares amigdalinos y conservando el resto.

Normalmente el paciente puede ser dado de alta al cabo de unas horas, aunque si ha sido intervenido por la tarde, puede ser prudente que pase la noche en el hospital.

Durante unos días deberá guardar reposo relativo, evitando ejercicios bruscos y maniobras en la boca que faciliten el desprendimiento de la costra.Se iniciará alimentación con líquidos fríos exclusivamente, y en función de la tolerancia se pasará a una dieta blanda que se mantendrá más o menos una semana.

Para el dolor se utilizan los analgésicos habituales (paracetamol, ibuprofeno), evitando la aspirina por sus efectos negativos sobre la coagulación. En general no está indicada otra medicación , aunque algunos cirujanos prescriben antibióticos para la prevención de complicaciones infecciosas.

Es bastante corriente que se produzca un cierto sangrado, bien en las primeras horas tras la intervención o tras unos días cuando se produce la caida de la costra, generalmente es escaso y cesa espontaneamente, pero en ocasiones puede ser necesario pasar nuevamente por el quirófano para solucionar la hemorragia.