Las causas de las cefaleas infantiles son muy variadas. De manera esquemática, se pueden dividir por la forma de presentación en : agudas y crónicas.
Sin duda el origen más frecuente de la cefalea aguda, es la fiebre que acompaña a cualquier proceso infeccioso común (virasis, faringoamigdalitis etc...).También pueden producirla problemas dentales, sinusales, traumatismos craneales etc...
Las infecciones del Sistema nervioso central (meningitis, encefalitis) constituyen un capítulo aparte por su gravedad y por el temor que produce en los padres la mera posibilidad de un diagnóstico erróneo o tardío , no obstante los síntomas y signos que acompañan al dolor de cabeza suelen conducir a su sospecha al Pediatra experimentado.
Más complicado es el apartado de las cefaleas crónicas o recurrentes. Aunque habitualmente se debe a causas molestas pero no graves (migraña, cefalea tensional o psicógena), es un síntoma que genera mucha inquietud, incluso entre los Pediatras, ya que también puede obeceder a patologías más serias, como los tumores cerebrales o las anomalías vasculares cerebrales congénitas.
Se estima no obstante, que sólo en menos del 1% de los niños con cefalea recurrente se va a encontrar un origen distinto al migrañoso o tensional.
No hay que olvidar que, aunque rara en los niños, la hipertensión arterial también puede producir cefaleas. En la infancia normalmente la hipertensión es secundaria a problemas renales.
Los defectos visuales (miopía, astigmatismo,estrabismo...), son con asiduidad incluidos como posibles causantes de la cefalea, sin embargo, no parecen tener tanta responsabilidad como se les atribuyó en el pasado.
Una buena historia clínica y un minucioso examen neurológico suelen ser suficientes para orientar correctamente al paciente y sólo en un reducido número de casos será necesario recurrir a la práctica de exploraciones complementarias.
En la historia clínica debe recogerse los antecedentes familiares de migraña, las características de la cefalea ( frecuencia; intensidad; momento del día en que ocurre; factores que la desencadenan; localización; existencia de síntomas visuales, motores o digestivos asociados etc...). Las mayores dificultades se encuentran en los niños pequeños que no saben precisar o describir muchos de los aspectos citados, debiendo preguntar por ejemplo si la cefalea interfiere con las actividades normales, juegos etc... del niño, y en el caso de que así sea, deberá ser tenido en cuenta.
Merece la pena detenerse en las causas más frecuentes de cefaleas crónicas:
1) Migraña : se dice que afecta a un 5-6 % de la población infantil y se caracteriza por la existencia frecuente de antecedentes familiares migrañosos; puede ser precedida por un aura (síntomas premonitorios) visual o motora; suele ser unilateral y pulsátil ; mejora con el reposo y la obscuridad ; son habituales los vómitos y también se puede acompañar de dolor abdominal. Aparece de forma periódica, se mantiene durante unas horas o incluso días y el niño permanece totalmente asintomático entre las crisis.
2) Cefalea tensional, también llamada de estrés o psicógena. Es más frecuente en la edad escolar y adolescencia; se debe a la contracción mantenida de la musculatura de cabeza y cuello, que a su vez puede estar en relación con el estrés, tensión emocional o fatiga. Suele tener localización occipital (nuca) pero a veces es generalizada; se describe como opresiva, de intensidad variable, pudiendo durar desde un periodo breve de tiempo hasta varios días y no empeora con la actividad normal.


